Ya tenía sitio web y estaba pagando por prospectos en Angi y HomeAdvisor. Lo que recibía eran prospectos malos: gente comparando precios, contactos compartidos con la competencia, y nadie dándoles seguimiento. Estaba comprando volumen, no trabajos.
Arreglamos el seguimiento y la nutrición para que ningún prospecto se enfriara, optimizamos su sitio web para SEO para que la gente lo encontrara buscando directamente, y activamos el motor de reseñas para subirlo en Google. Dejó de depender de prospectos comprados.
Ingresos confirmados por el cliente contra los trabajos que reservó.